Espero no acostumbrarme mucho a esto de comentar las novelas cuando uno aún las tiene a medias, aunque no deja de ser un ejercicio estimulante que permite evaluar la continuidad de la propia lectura, y el juego literario entre lo esperado y, como diría Cernuda, lo vivido. En el caso de esta última de Kallifatides, el autor sabe mantenernos expectantes hasta el final (y, entiendo que es también lo que se propuso, en cierto modo militantes, partidistas). ¿De qué? Que cada uno/a haga su propia lectura y verá. Quiero entender el texto, en conjunto, como una fábula, donde la referencia continua a Aristóteles y su Poética (Christo, el protagonista, y su catarsis), no impide alguna que otra vulneración del principio de verosimilitud recomendado por el Estagirita. Por eso y por las sentencias o frases algo lapidarias que proliferan en el texto (a quién no le mordió Sartre, como a Iris Murdoch) en torno al amor, que sabemos ("quien lo probó lo sabe") o intuimos (¿afortunadamente?) como verdades eternas. Una espléndida fábula que acaba ¿bien?
"Pensar es reflexionar sobre lo que se sabe." (H.- G. Gadamer) "La dificultad en filosofía está en no decir más de lo que sabemos." (L. Wittgenstein) "El hombre siempre es más de lo que se sabe de él." (K. Jaspers) "Porque no sirve para nada, por eso no está aún caduca la filosofía." (Th. W. Adorno) [ "Yo" = Alberto Rábano G. del Arroyo]
lunes, 21 de agosto de 2023
332. Kallifatides o el Libro de buen amor (contiene spoiler)
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