En sus Distancias, Martínez Marzoa (como es frecuente, y admirable, en sus textos), disecciona con detalle y precisión filológico-filosófica los argumentos y las nociones que entran en juego en el Gorgias platónico. La retórica, la justicia, la política, la verdad (cuestiones bien actuales, por cierto), y también la vergüenza (o el pudor), primero de Gorgias y después de Polo, en el momento de aportar, o más bien de callar, de omitir, alguna línea posible de argumentación. Como ando últimamente un tanto autorreferencial (vale recordar eso de que en un texto podemos encontrar tanto una ventana como un espejo), me quedo aquí con un fragmento que resume el marco argumental de Sócrates frente a Polo:
"El «padecer injusticia» (la injusticia de otro), si bien es malo, pues significa que no has sido lo bastante capaz para evitarla, en todo caso es menos malo que ser tú mismo quien la cometa; y, en el supuesto de que tú mismo cometas injusticia, es menos malo reparar (didónai díken) que no hacerlo, es pues, preferible sufrir el castigo a no sufrirlo, pues el sufrirlo es, en una clave en la que saber es aptitud y reside en el habérselas-con, lo que constituye reconocimiento del error y, por lo tanto, abandono del mismo." *
Reparar, curar, cuidar. Especialmente, por parte de quien ha cometido injusticia (y daño).
* Martínez Marzoa, F. Distancias. Abada: Madrid, 2011 (pp. 19 y 20).