Ha sido para mí, desde hace muchos años, una norma de pensamiento, una referencia, un marco. A lo largo de mi vida consciente, de mi vida política, el sentido (bueno o malo) de cualquier agente o proceso en la política internacional ha venido dado por sus consecuencias o su implicación para la liberación de Palestina y para la supervivencia de la Revolución Cubana. Si ambas caen, y tendría sentido histórico que cayeran juntas, pero también que tuviera en este mundo fuerza suficiente la solidaridad, la justicia y la esperanza (la Multitud que esperaba Negri) y pudieran también salvarse juntas; si caen, decía ("es un decir"), creo que deberíamos ir preparándonos para lo peor. Así fue entonces:
"(...) si la madre
España cae -digo, es un decir-
salid, niños del mundo; id a buscarla!…"
César Vallejo, España, aparta de mí este cáliz (1939).