domingo, 4 de enero de 2026

459. Pensar el horror

Ayer desayunamos (literalmente) con las noticias del bombardeo estadounidense de Venezuela y del secuestro de su presidente. El intento de intervención militar y política de ese país se ha incorporado ya fácilmente, como todo lo anterior, a la representación cínica, complaciente y sumisa, del mundo (es decir, Occidente) que crean, para todos nosotros (con nuestra colaboración necesaria), los medios de comunicación corporativos. 

¿Qué pensamiento hay hoy, dónde está, que pueda comprender, hacerse cargo de todo este horror y oponerse a él? Más allá de los análisis puramente causales, instrumentales, a pequeña o gran escala. ¿Qué estilo de pensamiento, por decirlo a la manera kantiana, nos puede ayudar a comprender, en un sentido profundamente histórico, lo que está ocurriendo? ¿No habrá algunas claves para ello en aquellos filósofos que vivieron la II GM y escribieron sobre sus orígenes, sus horrores y sus consecuencias? Bloch, Jaspers, Adorno, Sartre, Arendt, Marcuse... ¿y entre los actuales / más recientes? ¿Negri mejor que Zizek? ¿Quién más?

Pensar todo esto, nuestro mundo actual (en el sentido más profundo y real que se le pueda dar hoy a estos tres términos), con rigor, precisión y eficacia, y compartirlo (difundirlo) adecuadamente, ese debería ser el fin último, pero también inmediato y urgente, de la filosofía.  

Hay siempre una línea, en una perspectiva esencialmente histórica, como nos enseñó Canguilhem, que une la ontología de la vida con la biopolítica*.

 

 * https://www.catedradehermeneutica.org/por-una-postmodernidad-alternativa-15/


 

jueves, 1 de enero de 2026

458. Finitud y supervivencia

 Todo esto del cambio de año no deja de tener un no sé qué de filosófico que guarda alguna relación con la finitud y con su envés, la supervivencia. Por una parte, racional (como ratio, los que ya no están, los que seguimos estando), y, por otra, supersticiosa. No diría esto último si no estuviera leyendo en este momento a Adorno*. Y no estaría leyendo ahora a Adorno si no hubiera empezado a pensar (hace poco, y casi de repente) en la importancia que el pensamiento supersticioso puede tener en nuestra vida política. 

 

* Adorno, Theodor W. Filosofía y superstición. Alianza: Madrid, 1972. 

 

 

miércoles, 31 de diciembre de 2025

457. So young

 Dice esto Eugenio Trías en El árbol de la vida, su libro de memorias (algo así como parciales o primeras, porque solo abarcan su vida hasta los 33 años de edad): 

"De hecho no me he movido nunca del meridiano vital de esa edad de la vida comprendida entre los doce y los diecisiete años, en los cuales se adoptan decisiones irreversibles, muchas veces determinadas por oscuras incitaciones interiores, otras debidas al vencimiento de obstáculos objetivos, o a azares de circunstancias de la vida imposibles de controlar y prever." *

 Neanche io, le diría ahora mismo al filósofo. Así es, así fue, la muerte de mi padre, el amor, y esas cartas que acabé escribiendo a Cordón, y que contenían un proyecto de vida. "So young", resuena en mí ahora el tierno quejío de Tom Petty en su Damaged by love

 

 Trías, Eugenio. El árbol de la vida. Memorias. Destino: Barcelona, 2003 (p. 68).

 

 

456. The narrow corner

"Short therefore is man's life, and narrow is the corner of the Earth wherein he dwells."

 Es una de las primeras citas que recuerdo, y que rápidamente aprendí de memoria, parece que para siempre. Es el epígrafe con que Somerset Maugham abre la novela que toma el título precisamente de esa cita: The narrow corner. Y así aparece también en otras ediciones que he consultado: sin referencia, sin autor. La novela estaba en la biblioteca de mis abuelos, en una edición antigua de Penguin, y la leí en cuanto pude hacerlo, con mayor o menor dificultad, en inglés. Tardaría algunos años en darme cuenta de que se trata de una cita de las Meditaciones, de Marco Aurelio. Solo que en la traducción española creo que se pierde algo de la fuerza y la poesía que entonces le encontré en inglés. 

"(...) insignificante es, por tanto, la vida de cada uno, e insignificante también el rinconcillo de la tierra donde vive." *

Encuentro otra traducción en la web:

"Por consiguiente, la vida de todo ser no representa casi nada; el lugar donde transcurre no es más que un rincón insignificante de la Tierra (...)" **

Y también alguna traducción más en inglés, de las muchas que se han hecho:

"Sure, life is a small thing, and small the cranny of the earth in which we live it." ***

 No sé, no puedo recordar qué intuición proto-existencialista me llevaría entonces a fijarme especialmente en esta cita. El caso es que la idea que contiene parece irse realizando, materializando, con el paso de los años, de la vida. "Cuando eramos niños..." comienza un poema de Benedetti que no está lejos de esa idea ("...ahora veteranos / ya le dimos alcance a la verdad"). 

Vida pequeña, corta, insignificante, sí, pero tanto más consciente de su valor (¿para quién?) cuanto más se reduce a lo esencial. Y este rincón estrecho, esta grieta, por más que vaya cambiando con el tiempo, con la vida (bios), siempre será una madriguera.

 

* Marco Aurelio. Meditaciones. Traducción de Ramón Bach Pellicer. Gredos: Madrid, 1983 (pp. 75-6).

** https://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/Colecciones/ObrasClasicas/_docs/Meditaciones_MarcoAurelio.pdf 

***  https://ego-performance.com/wp-content/uploads/2024/08/Marcus-Aurelius-Emperor-of-Rome-Martin-Hammond-Diskin-Clay-Meditations-.pdf

 

 

miércoles, 24 de diciembre de 2025

455. Camilleri, el teatro y los libros

 El joven Camilleri estudia dirección teatral en Roma, lejos de su Porto Empedocle natal (la Vigata de Montalbano), de su familia. Escribe a sus padres largas cartas, muy bien escritas y llenas de optimismo y de vida, donde habla de sus problemas económicos y de alojamiento, y también de sus profesores y compañeros. Es el único alumno de dirección teatral en un grupo de actores en formación. Su profesor de dirección teatral, Orazio Costa, acaba de dirigir Edipo Rey, y es un personaje conocido de carácter peculiar. La familia de Camilleri, interesada por el teatro y por los estudios de Andrea, especialmente su tía Elisa, se alarman cuando Costa proclama en una de sus clases, que el teatro ha muerto. Así se lo explica poco después el propio Camilleri a su madre en una carta (28/01/1950):

 "Tienes que decirle a la tía Elisa que no se preocupe por las palabras de Costa sobre el teatro, la «muerte del teatro» significa lo siguiente: en 1950 todo el mundo va en automóvil (= cine) y poca gente a caballo (= teatro), pero eso no quiere decir que mañana los caballos vayan a quedarse inservibles y que entonces los maten. ¿Queda claro? Nosotros entendemos que el futuro es de los automóviles, pero preferimos ir a caballo. Y ya está." *

 Sí, y algunos realmente adictos al coche (que en mi caso consagró definitivamente mi aerofobia y me salvó en gran medida de sus limitaciones), consideramos incluso (así lo formulo con frecuencia) que el coche, siempre a mano, es nuestro caballo. Tres cuartos de siglo más tarde (una vida), no cuesta mucho, por otra parte, trasladar el símil propuesto por Costa a los libros, a los textos escritos, tan próximos al teatro. Entendemos que el futuro es de las series de televisión, pero nosotros preferimos las novelas (y también el teatro, naturalmente).**

 

* Camilleri, A. Os escribiré. Cartas a la familia (1949 - 1960). Traducción de Carlos Mayor. Salamandra: Barcelona, 2025 (p. 68).

** Y si nos gusta tanto la serie Comisario Montalbano es porque las novelas de Camilleri son aun mejores.  

 

 

domingo, 21 de diciembre de 2025

454. Cordón y Canguilhem

 Para el próximo artículo sobre la memoria estoy imaginando un pas de deux con Faustino Cordón y Georges Canguilhem como co-protagonistas. Y una música que conjugue evolución biológica e historia de las ideas biológicas. Hay dos figuras ahí en el fondo que, de alguna forma, dirigen la música y la coreografía, Darwin (la biología) y Foucault (la cultura, la historia). Sí, podemos pensar, después de todo (el reduccionismo) en una noción de ser vivo, pero solo podríamos alcanzarla siguiendo, con el máximo rigor, y a la vez, los caminos de la evolución de los seres vivos y los de la historia de esa misma noción (cambiante, dinámica) de ser vivo (viviente, vivant, diría Canguilhem).

 

 

jueves, 18 de diciembre de 2025

453. Construir/destruir

 Construir algo valioso para un colectivo es cosa de muchos, pero para destrozarlo bastan unos pocos, y a veces uno solo – un Timón de Atenas, p. ej., cargado de su propia razón destructiva. (A propósito de un foro filosófico que se ha deshecho recientemente de forma fulgurante.)