De bon matin (así decía el vetusto libro donde aprendía francés con mi tía abuela), mientras me ducho, Café del Sur, ese estupendo programa de radio, me descubre a través del teléfono móvil Io non mi sento italiano, de Giorgio Gaber*, esa especie de carta dirigida al Presidente, con su irónico estribillo y su estrofa final:
"Io non mi sento italianoMa per fortuna o purtroppo
Per fortuna o purtroppo
Per fortuna
Per fortuna lo sono."
Así mismo me siento, o no me siento, yo, y puede que esta sea una buena manera de diferenciar poéticamente el Estado, la nación, y el país (allí y aquí). Per fortuna, p. ej., pertenezco al mismo país que esa gente, sobre todo joven, que sigue hoy resistiendo en la Puerta del Sol.
* La web me indica que la canción, como muchas otras, es obra de Sandro Luporini (letra) y Giorgio Gaber (música), una interesante y longeva pareja artística que también acabo de descubrir.
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